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Capítulo 12
.129. JUAN B. GUERRERO A.
El calendario hacía su
función de avanzar, y Pedrito tenía ya varios meses de haber
dejado a su mamá en la capital. A estas alturas doña Altagracia
estaba un poco histérica mandando notas pidiendo que por favor
le enviaran a su hijo de regreso a la casa.
Pedrito, por el ambiente de aceptación que le rodeaba, ni
se acordaba de que tenía una familia en la capital que se preocupaba
por su regreso. En La Romana tenía mucho que hacer ayudando
a su tía Rosario. Por otro lado, disfrutaba vivir en un primer
piso, con un enorme patio y donde podía pasar el día entero
jugando con su patineta hecha de madera y ruedas de jabilla
y conversando imaginariamente con su amigo Flambo. Además
el pueblo era muy alegre y tomaba cualquier ocasión para armar
una celebración. Lo que más le gustó a Pedrito fue asistir por
primera vez a las fiestas patronales del pueblo. Las fiestas patronales
empezaban con una misa en la iglesia Santa Rosa de Lima,

A estas Alturas=by now, it's a bit late to

Jugando con su patineta=child's toy, scooter

Armar [assemble, put together] una celebracion

el ambiente [atmosphere, feeling] de aceptación [acceptance, approval]

Fiestas patronales=patron saint celebrations



.130. JUAN B. GUERRERO A.
y al terminar todos se dirigían al parque que quedaba al cruzar
la calle para participar de todo tipo de juegos y conciertos interpretados
por la banda de música municipal.
En esta oportunidad a la familia de don Rondón y doña
Rosario le habían conseguido un sitio de honor en las gradas
levantadas para la ocasión a un lado del parque. Desde allí Pedrito
y sus tías podían disfrutar de todas las competencias que se habían
organizado para la ocasión. El niño no podía estarse tranquilo pues
gozaba disfrutando de todo lo que se movía a su alrededor.
Un juego, en especial, no se le podía borrar al niño de la
mente: “El juego de las argollas:”. Para tales fines habían cruzado
cordeles que atravesaban las calles alrededor del parque. De los
cordeles colgaban argollas; y cada participante recibía un palito
con el cual tenían que tratar de enganchar las argollas mientras
montaban sus caballos a todo galope. El jinete que reuniera la
mayor cantidad de argollas era el ganador. Le gustaba ver los
caballos galopando y sus jinetes tratando de darle la vuelta al
parque a toda prisa para enganchar las argollas colgando de los
cordeles…todo era algarabía y la risa se reflejaba en el rostro de
todos los participantes. Todos comían y bebían hasta saciarse o
hasta que se les acababa el dinero. Al final del día todos los ganadores
recibían sus premios y la gente se preparaba ansiosamente
para las próximas fiestas patronales.
Llegaron las primeras navidades que Pedrito pasaba en La
Romana y para la celebración de los Santos Reyes, sus tías secretamente
le habían comprado un par de botas blancas y una hermosa
patineta de color rojo con tres ruedas de caucho. Muy
diferente a la que él mismo había construido con ruedas de árbol
de jabilla. ¡Pero todo era un secreto de guerra!
Ese día de los Reyes, Pedrito estaba en el patio jugando con
la naturaleza debajo de su gran amigo Flambo. Hacía carritos

El juego de las argollas [ring, hoop]

Cordeles [cord, line] que atravesaban las calles

Enganchar [hook, connect] las argollas colgando de los cordeles

Todo era algarabia=racket, hullabaloo, gibberish

MI AMIGO EL FRAMBOYÁN .131.
de cualquier cosa que pudiera encontrar. La patineta que tenía
la había hecho él mismo con ayuda de don Rondón.
—¡Pedrito! —Lo llamaron sus tías— ¡Ven a ver lo que te
dejaron los reyes magos!
Corriendo, el niño llegó y alegremente rompió los papeles
que envolvían los regalos que le habían dejado los Santos Reyes.
No podía despegar los ojos de sus reyes, tomó el par de botas
blancas y la patineta de color azul y rojo. Otros regalos incluían
varios libros que por sugerencia de las hermanas de Pedrito, le
habían comprado. Sin dar las gracias salió corriendo hacia el
patio, de inmediato se subió en la patineta y empezó a dar vueltas
donde quiera que encontrara un pedazo de calzada que le
dejara rodar las tres ruedas nuevas de su flamante patineta azul.
Con El Gallo su mamá también le había enviado desde la
capital el regalo que le dejaron los reyes en su casa: un trajecito
que nunca había podido olvidar, era una camisa con mangas
cortas y con dos bolsillos en la parte superior del frente. Esta
hacia juego con un par de pantalones cortos con diseño de manzanas,
que le robaron el corazón al niño. Ese regalo enviado por
doña Altagracia vino acompañado de una carta, que Pedrito
nunca vio, donde su madre le decía cuanto lo extrañaba y cuánto
deseaba que volviera a la casa porque sus hermanos y ella lo
extrañaban mucho.
Fueron infructuosas las llamadas y los mensajes que doña
Altagracia enviaba con los choferes. Estos transmitían el mensaje
que enviaba su progenitora desde la capital demandando el
regreso del hijo querido que era extrañado por su madre después
de casi un año de ausencia. A nada de esto hacían caso las
tías del niño, las cuales le habían prometido a doña Altagracia
que le enviarían a Pedrito tan pronto ella se lo pidiera. Pero las
cosas no se dieron como pensaban las tías y doña Altagracia…el

Flamante=brand-new

Trajecito=little suit

Infructuoso=fruitless, unsuccessful, unprofitable

No podia despegar los ojos=open

Un pedazo de calzada=pavement

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niño llegó a robarle el corazón a la familia y no querían deshacerse
de él. No parece haber sido un acto de maldad, sino probablemente
de amor. Solo el tiempo y las circunstancias decidirían
eso y lo de su regreso…



MI AMIGO EL FRAMBOYÁN .133.
Capítulo 13
Carmela, joven de piel
canela y pelo negro, con cuerpo campesino bien formado, había
ingresado a trabajar en la casa de doña Rosario desde pequeñita,
cuando su madre, sumida en la pobreza, “se la había regalado”
a la doña para que le ayudara con los oficios en la casa. Su
mamá había conocido a don Rondón en el mercado y dejándose
llevar por la bondad del mismo, pensó que era la oportunidad
para que su hijita pudiera ser alguien en la vida. Carmela fue
una muchacha que trabajó en la familia hasta el cansancio. Los
años le agotaron la vida y junto a la enfermedad de la doña, le
hicieron tomar la decisión de regresar al campo. No sabe cómo
lo hizo, pero tuvo que decir que tenía que regresar al lado de su
mamá porque la misma se encontraba muy enferma. No pidió
permiso, solo regresó al lado de su progenitora en el campo. Y
aunque nadie buscaba las verdaderas razones, todos sabían que
la enfermedad de doña Rosario terminaba agotando las fuerzas

Le agotaron la vida=Wear out, tire out, exhaust

De piel canela [cinnamon] y pelo negro

.134. JUAN B. GUERRERO A.
y la paciencia de cualquiera que se arriesgara a trabajar en la
casa con la encomienda de ayudar a la enferma.
Era un trabajo difícil, pero alguien tenía que hacerse cargo
del cuidado de doña Rosario, a quien con el paso del tiempo se
le había hecho cada día más difícil moverse. No eran tanto los
años, sino la cruel enfermedad que le doblegaba. Esta la había
obligado a permanecer acostada en la cama todo el día, y ya era
casi imposible que pudiera levantarse por sí sola, ni siquiera para
hacer sus necesidades más elementales.
Pedrito empezó a dormir en el catre cerca de su tía; aquella
“camita” que había ocupado Carmela durante los últimos años
cuando se agravó la enfermedad de su patrona. Había sido muy
buena, pero el cansancio le agotó la bondad y se fue, y ahora,
como jugada del destino, o designio divino, el niño, un adolescente
en cierne, llegó a representar las manos y los pies de su
querida tía Rosario.
La partida de Carmela lo hizo a él convertirse en el paño de
lágrimas de la doña, que tanto había llegado a querer. Motivado
por ese amor de niño hacia su tía, lo hacía despertarse todas las
noches cada vez que la oía quejarse del dolor que la agobiaba.
El niño se acostaba, pero para él el día o la noche le parecía
igual. Tuvo que aprender el trabajo que por tantos años desempeñó
Carmela en sus años de adulta. Todos los días en la noche
tenía que traerle a su tía las bacinicas bien limpias y recogerlas
temprano en la mañana para llevarlas al baño y de nuevo lavarlas.
Todo este trajín a destiempo y prolongado para un niño de
su edad había adormecido parte de la gran imaginación e inteligencia
que había caracterizado la vida del muchacho.
Los efectos fueron devastadores para la mente de Pedrito
pues con el paso del tiempo perdió el deseo de jugar en el patio y
ya no le atraían los momentos de conversación que usaba sostener

Jugada (play, move, shot) del destino (destiny, fate)

Paño de lagrimas=to be a shoulder to cry on for somebody

La encomienda [assignment, mission, charge] de ayudar a la enferma

Un adolescente en cierne=budding, blossoming

Traerle a su tia las bacinicas [small chamber pot] bien limpias

Todo este trajin a destiempo y prolongado
Trajin=coming and going; bustle; commotion; fuss
a destiempo=out of step/time, untimely

MI AMIGO EL FRAMBOYÁN .135.
con su amigo Flamboyán, o Flambo, como lo llamaba. Los sueños
nocturnos se habían convertido en puro dar vueltas en la
cama. Cada mañana estaba tan cansado de las malas noches que
pasaba, que no le quedaban fuerzas para dedicarse durante el día
a hacer el trabajo de todos los niños, jugar. La patineta que le
habían dejado los santos Reyes se la había regalado a la noche,
que junto con el rocío de la mañana se encargaban de destruirla
poco a poco.
Ese día de mañana, después de haber terminado con lo
que era su rutina diaria: Levantarse del catre bien temprano, y
dejarlo bien tendido, ir al baño a cepillarse los dientes y bañarse.
Después de hacer todo eso, revisó debajo de la cama de su tía, y
mientras sacaba las bacinicas, antes de desayunar, sin esperarlo y
como venido de “no se sabe de dónde,” sintió un intenso dolor
que le salía de entre las piernas que casi le impedía caminar. Fue
llorando a ver a una de sus tías quien preocupada por no tener
ni idea de lo que podía ser, le dijo,
—Pedrito, no te apures, voy a llamar a Vicente para que le
digas dónde te duele.
Vicente avanzaba en su carrera de medicina. Le faltaba poco
para graduarse y poder así casarse con Carmita. Llegó corriendo
a la casa de su novia con aire de héroe, y después de hablar con
el muchacho, este le señaló con las manos dónde le dolía. Sin
estar seguro de un posible diagnóstico, Vicente decidió llamar a
un amigo que tenía su consultorio médico cerca de la casa. Le
pidió que le permitiera llevarle al niño para hacerle un examen y
poder obtener un diagnóstico médico. Su amigo examinó cuidadosamente
a Pedrito y concluyó que el niño tenía una ligera
inflamación de los ganglios y le recetaron una medicina para
bajarle la inflamación. Le tomó cerca de tres días para que la
medicina surtiera sus efectos. Finalmente Pedrito se mejoró.

Dejar el catre bien tendido [make the bed/cot]

Inflamacion de los ganglios=lymph gland infection in the groin area

¡no te apures, que todo se arreglará! don't worry, everything will be all right!

Para que la medicina surtiera [take] sus efectos.

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La ligera enfermedad le permitió a Pedrito tomar un descanso
de la diaria rutina a que lo tenía acostumbrado la enfermedad
de doña Rosario, ya que las tías tuvieron que tomar el
tiempo para cuidar a su madre que yacía enferma en cama y
habían dejado esa responsabilidad de hijas a una persona, que
como Pedrito, no tenía ni la edad, ni la experiencia necesaria
para poder hacer el trabajo de enfermería que necesitaba doña
Rosario. La ausencia al lado de su tía, fue un tiempo para que las
tías pudieran evaluar el monumental trabajo que le habían asignado
al sobrino, que no había venido desde la capital para hacer
el papel de enfermero. Por el contrario, ese papel tenía que ser
desempeñado por alguna persona con suficiente fortaleza y versada
en el rol de enfermería.
Y no era para menos, porque cada vez que traían a alguien
para que ocupara el lugar de Carmela, la cual tenía alrededor
de un año de haberse marchado por lo pesado del trabajo, nada
más hacía llegar a la habitación y al ver la condición del trabajo
y la enorme responsabilidad, de inmediato la persona buscaba
todas las excusas del mundo, alergias, horario, paga, una tía, el
papá, la mamá y cuantas cosas inconcebibles, que le permitieran
excusarse para no aceptar el trabajo.
No había alternativa, como no encontraban a nadie que
hiciera el trabajo, desde que el niño se sanó, le hicieron, sin él
pedirlo, de nuevo el enfermero de la tía. Lo hicieron más que
enfermero. Algunas veces el niño tenía que trapear la habitación,
desempolvar los muebles, recoger la ropa sucia y ayudar
a su tía Rosario a tomar las medicinas. También en la cocina,
cuando las tías no querían hacerlo, lo hacían fregar los trastes y
guardarlos, después de secarlos, en uno de los gabinetes localizados
encima de la estufa. Para Pedrito, el ir a comer a la mesa
con la familia se hizo algo sumamente extraño, porque para no

Hacer el papel de. Desempeñar el papel=play the role/part of
No era para menos=no wonder, not without reason, not surprisingly
Cuantas cosas inconcebibles [inconceivable]
Trapear [mop] la habitacion
Desemplolvar [dust] los meubles [furniture]
Fregar los trastes=wash the dishes
Yacer=to lie
en uno de los gabinetes localizados=cabinet
encima de la estufa=stove
se hizo algo sumamente extraño=strange, odd



MI AMIGO EL FRAMBOYÁN .137.
descuidar a doña Rosario lo hacían comer la mayoría de las veces
en la habitación con la enferma.
La tía comprendía lo que sucedía y eso la hizo desarrollar
un gran amor de agradecimiento hacia el muchacho. Y aunque
todos lo veían como un sirviente, la tía Rosario lo veía como un
ángel: Alguien que había llegado a la casa y quien con su actitud
enseñaba a todos a amar sirviendo a los demás, muy especialmente
a su desvalida tía.
Debido al problema de la enfermedad de doña Rosario, la
misma se sometía al uso permanente de toda clase de medicinas
y tratamientos, incluso con medicinas no tradicionales muchas
veces preparadas por comadres que buscaban la manera de ayudarla
a salir de la terrible enfermedad que la aquejaba. Todo esto
hizo que los olores en la habitación de la tía, donde también
dormía el niño, se volvieran insoportables. Era incluso difícil respirar
para alguien que entraba por primera vez a la habitación.
Se hizo casi imposible encontrar a alguien que pudiera venir a
limpiar regularmente la habitación, y como consecuencia Pedrito
tenía también que hacerlo. La enfermedad mantenía a doña
Rosario acostada boca arriba todo el tiempo. La palidez del rostro
y la lividez de los labios sobresaltaban a la mirada de cualquier
visitante. La pérdida de peso y de movimientos había hecho
aparecer grandes y dolorosas llagas en la espalda de la tía. Se
habían convertido en grandes furúnculos que le impedían conciliar
cualquier intento de descanso. Ya se hacía fácil ver los huesos
forrados con una fina capa de piel que le daba nombre a la
espalda de quien Pedrito había llegado a querer como a su propia
mamá.
Los lunes, como se había hecho habitual, venían a la habitación
los miembros de la familia que podían, para ayudar a cambiar
las sábanas y ayudar a darle un baño general a la tía. Esos

Descuidar=Neglect, disregard, overlook
Desvalida=Helpless, needy, destitute
Medicinas preparadas por comadres=neighbors, friends
Enfermedad que le aqueja=afflict, from which she suffered
Dolorosas llagas [sores] en la espalda
Convertido en grandes furunculos [boils]
La palidez del rostro=paleness, pallor
la lividez [paleness, pallor] de los labios sobresaltaban [startle, frighten]

ver los huesos forrados con una fina capa de piel que le [daba nombre a] la espalda=call, name



.138. JUAN B. GUERRERO A.
también eran momentos de descanso para el niño, pues no participaba
de esos menesteres que tenían lugar en el baño. Eran
cosas de mujeres.
Cada semana las manchas de sangre se hacían más evidentes,
y mientras todos sostenían a la doñita y las muchachas le
daban el baño, Pedrito tenía que halar las sábanas y sacarlas al
patio para que la señora que venía a lavar los lunes las lavara.
Era casi imposible que el muchacho pudiera olvidar esos
insoportables olores que como fantasmas volando ocupaban
los aires de la habitación y del patio. El olor a sangre había penetrado
las narices de Pedrito hasta quedarse impregnado en las
paredes nasales. Podía fácilmente percibirlos a leguas. Quizás
por eso al pasar de los años y llegada la adultez, se le había hecho
casi imposible ver sangre sin desmayarse. De la misma manera
había desarrollado un rechazo total a visitar hospitales porque desde
que se asomaba a la puerta de alguno inmediatamente le entraban
mareos al entrar en contacto con los olores que pululaban
por los aires.
Durante las largas horas durmiendo cerca de su tía, tenía
que mantener el subconsciente alerta ante cualquier situación
que requiriera de su ayuda inmediata. Esto había hecho de los
oídos del niño híper sensibles a cualquier ruido o movimiento.
Dormía con los ojos cerrados, pero con los oídos bien abiertos
porque a cualquier hora de la noche la tía pediría agua o alguna
medicina, y era Pedrito, quien vino a ser las manos y los pies de
su tía querida, quien acudiría en su ayuda.
Cada semana venían los amigos de la familia a visitar a doña
Rosario, quien era muy querida en el pueblo. Pero por los comentarios
que oía Pedrito, parece que nadie sabía lo que en realidad
aquejaba a la doña. Los diagnósticos de “los expertos” atribuían
la enfermedad de la tía a un cáncer fulminante que le

No participaba de esos menesteres [matters, things] que tenian lugar en el bano

Los olores que pululaban por los aires=teem, swarm, infest, overrun

Un cancer fulminante=devastating, sudden

MI AMIGO EL FRAMBOYÁN .139.
quitaba la vida a pedazos, por lo que los médicos no le daban
mucho tiempo de vida. Otros comentaban que la enfermedad
que sufría era la lepra, razón por la cual, dramáticamente
afirmaban, los dedos de las manos y las extremidades
se le habían desfigurado como las ramas secas de un
árbol envejecido.
La indiscreción de muchos llegaba al extremo que llamaban
a algunas de las muchachas y en voz baja bebessssiando preguntaban,
—Hijas, ¿están preparadas para lo peor? Creo que deben
tener todo listo ‘por si acaso.’ Pero cuenten con nosotros para lo
que sea y a cualquier hora. ¡Lo que necesiten…Estamos para
servirles!
Habían pasado casi dos años. La enfermedad de la señora
se había agravado a tal punto que en la familia no se hablaba de
otra cosa. No se mencionaban celebraciones, ni fiesta alguna, ni
navidad, ni aniversario, ni cumpleaños. El calendario eclesiástico
había tomado el control de la vida de la familia. Y sólo se
celebra calladamente el nombre del santo en turno.
Como parte de todo este drama, un grupo de beatas de la
iglesia venían cada semana a rezar el rosario con la doñita, quien
casi sin poder hablar repetía con voz tenue y entrecortada, varias
veces “El Ave María”:
“Dios te salve María, llena eres de gracias, el Señor es contigo,
bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de
tu vientre, Jesús”…”después de este destierro muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre…”
Y así, cada vez que rezaba, se iba apagando la débil voz
de doña Rosario, quien caía en profundo sueño, dejando de
esa manera a las amigas seguir con la repetición de la interminable
y acostumbrada letanía hasta que todas se marchaban,

Con voz tenue [faint] y entrecortada=intermittent, faltering, short of breath

.140. JUAN B. GUERRERO A.
eso sí, esperando regresar la próxima semana, como decían al
marcharse,
—”Si la Virgencita nos concede la vuelta”...
La condición en la familia era tal, que al flamante radio
Phillips del 1954 ya no se le oía cantar los boleros de antaño. El
aparato se había vuelto bien religioso, de manera que cada día a
las seis de la tarde los reunía a todos en la sala de la casa a rezar el
rosario. Parecía el presagio de una muerte anunciada, pero se
había vuelto tan de costumbre, que ya nadie pensaba en eso. El
rosario, las beatas, y el silencio parecían ser los amigos inseparables
que demandaba la situación de salud de doña Rosario.
De vez en cuando a través de sus ondas radiales aparecía el
programa, “Romance Campesino o Felipa y Macario”, que con
el merengue que lo introducía, y las conversaciones al estilo
campesino, traía un poco de risa al hogar de la doñita. Los
obligados programas de cada día, “El informador policíaco” y
“Tres patines,” también inundaban los aires del hogar de la
familia, la cual por respeto a la enferma trataba siempre de
mantener un espíritu estoico y serio ante la situación por la que
atravesaba doña Rosario.

Ondas radiales
Inundar=Flood, swamp, overwhelm, inundate
la situacion que atravesaba=Cross, go through, experience
No se le oia cantar los boleros de antano=(Música) bolero

“Romance Campesino o Felipa y Macario”,Programas Folkloristas , que escenificaba la vida en el campo dominicano.
Informador Policíaco. Programa de noticia policial.

Tres Patines. Programa radial de variedades que proyecta las ocurrencias de miembros de la sociedad cubana en relación con otras culturas como la española.

Parecia el presagio [omen, portent, premonition] de una muerte

MI AMIGO EL FRAMBOYÁN .141.
Capítulo 14
Para Pedrito no había respuestas
a todas las preguntas que borboteaban en su mente. Lo
había inundado un aire de abandono que le hacía tambalear la
imaginación creativa que desde siempre le había caracterizado y
su deseo de abrazar cada oportunidad e instante que la vida le
deparaba, aun sin entenderlo. Hacía mucho que no sabía de su
mamá en la capital, y se resignaba a creer que la ruta del calvario
compartida con su tía era larga, llena de altas y bajas, de obstáculos
que aparecen a propósito para fortalecer el carácter de los
seres humanos. Y como en la mayoría de los casos, terminaría en
lo más alto del Gólgota para algunos de los que avanzan. De
ningún miembro de la familia, con excepción de la tía Rosario,
que vino a visitar hace cerca de dos años, recibía ya los comentarios
de afecto que se mostraban los primeros meses de su estadía.
Solo ella sentía, aunque no pudiera expresarlo con la emoción
que querría, que Pedrito había sido el angelito que Dios le había

Abrazar [seize] cada oportunidad que la vida le deparaba [bring, offer, provide]

Preguntas que borboteaban [bubble] en su mente

Le hacia tambalear [stagger, shake] la imaginacion creative

.142. JUAN B. GUERRERO A.
mandado para ser un fiel ayudante en sus momentos de dificultad.
Por eso, aunque en silencio, siempre se mantenía alerta ante
las actitudes de sus hijas hacia el sobrino.
—”Dios me lo mandó”, solía repetir en lo interior de su
corazón. Pero todos esos buenos sentimientos de parte de su tía,
que por razones de salud no podía expresar, no lograban despejar
las dudas que afloraban en la mente del sobrino. Y por eso
dudaba de su verdadera condición familiar. Ahora sentía que su
papel de sobrino se había relegado al de ‘un muchachito que
servía a la doñita de la casa.’ Esto se fortalecía al ver que cada día
se añadían de vez en cuando otras obligaciones que tuvo que
aprender. Por ejemplo: Poner la mesa, fregar los platos, recoger
los papeles sucios de los baños, limpiar el patio, desempolvar los
muebles, vigilar que la tía se tomara la medicina correcta y a
tiempo y hervir el agua para bañar a la enferma. En su mente,
Pedrito descubrió dolorosamente lo inesperado: que había pasado
de sobrino a sirviente. Para él en su profundo interior hacía
una diferencia entre servir ‘como sobrino’ y ‘servir como sirviente’.
Estaba dispuesto a servir como un miembro más de la familia,
pero había una resistencia interna emocional a hacerlo como
sirviente. Muy a pesar de la pobreza, nunca fue sirviente en su
casa, al lado de su mamá doña Altagracia.
Compartía el sueño de la noche con los recuerdos de su
hogar de hijo, que le aguardaba en Las Cinco Esquinas donde
vivían sus hermanos y su mamá. Solamente los quejidos de la
doñita le hacían detener la conciencia de los recuerdos ligados
al amor que su mamá sentía por él. Muchas veces se preguntaba:
¿Dónde está mi mamá? ¿Por qué no viene a buscarme? Esas
preguntas arribaban a su mente cada noche, como fieles compañeras
del recuerdo, después que Carmela se fue y lo dejaron a
él encargado de cuidar a su tía. Y como no encontraba respuestas

No lograban despejar [clear up] las dudas que afloraban [emerge, come to the surface] en la mente del sobrino

Recuerdos que le aguardaba=wait for, expect
no sabemos el futuro que nos aguarda we don't know what's in store for us

Los quejidos [moan; groan] le hacian detener [stop, delay] la conciencia de

Esas preguntas arribaban a su mente [arrive, reach]

Pedrito descubrió dolorosamente lo inesperado=unexpected, sudden



MI AMIGO EL FRAMBOYÁN .143.
volvía a caer en un sueño semi profundo que afloraba entre los
intermitentes quejidos de la enferma.
Una mañana con un cansancio inusual reflejado en la cara,
Pedrito fue como de costumbre a recoger las bacinicas debajo
de la cama de su tía. Mientras las levantaba sosteniéndolas con
sus manos débiles de niño, se dio lo inesperado. De repente se
oyó el ruido del choque de las amigas, aunque indignas de usos,
contra el piso y se vio el salpiqueo del contenido de las mismas
cuando ambas cayeron y embarraron toda la habitación de la
enferma. Lo que parecían reliquias bien conservadas del pasado,
pasaron a ser antigüedades descascaradas por el golpe contra el
piso de la habitación. La porcelana que delicadamente las cubrían
había desaparecido y ahora solo aparecían mostrando el
trasfondo metálico ennegrecido por el tiempo y la naturaleza
ácida del contenido que normalmente las ocupaban. El ruido
del choque de las bacinicas se repitió como eco que vuela en el
enorme Cañón del Colorado. Este atrajo la atención de las tías
que corrieron despavoridas hacia la habitación de doña Rosario.
Al ver el amarillento reguero e inhalar el insoportable olor, que
añadido a los ya existente hacía el respirar un enorme sacrificio,
un solo grito de horror salió de la boca de Mirta,
—¡¡Diosssssss míooooooo!! ¿Qué es esto?
—¡Muchacho! ¿Qué has hecho? ¿Qué pasó? ¿Cómo dejaste
caer todo eso en el piso? ¿Estás loco? O ¿Te pasaste toda la
noche jugando y ahora te levantaste con los ojos cerrados?
La variedad y el colorido de los epítetos no se hicieron esperar.
Salían a toda velocidad de la boca que adornaba los hermosos
semblantes de las tías de Pedrito. Eran como flechas disparadas
certeramente contra el alma de la inofensiva criatura, que
quedó inmóvil ante la reacción de su tía esperando cual sería el
próximo paso.

Aflorar= come to the surface, emerge
Embarrar=get covered in mud
Hacerse esperar=Will have to wait, inevitable,
El salpiqueo del contenido=splash, sprinkle
Parecian reliquias [family heirlooms] bien conservadas
Antiguedades [antiques] descascaradas [skin, peel] por el golpe
Las tias que corrieron despavoridas [terrified] hacia la habitacion
La variedad de los epitetos [epithet]
Flechas [arrow] disparadas [shot] certeramente [accurately]
Se dio lo inesperado Darse=occur, happen Inesperado=unexpected, sudden
Al ver el amarillento reguero=Track, trickle (rastro) (de sangre, agua)



.144. JUAN B. GUERRERO A.
—Hazme el favor de buscar una cubeta con agua. Échale
un poco de pinol. Trae un paño del patio para que limpies todo
este desastre.
—¡Mira como están las paredes! Pásales un paño húmedo.
Pero date rápido, antes que todo este olor llene la casa.
El niño salió despavorido hacia el patio, y cargando una
cubeta de agua con un paño grande que encontró colgado
en los alambres de tender la ropa, regresó a la habitación y,
con un espíritu de obediencia y humildad, limpió el piso y
las paredes que se habían ensuciado como resultado del accidente.
Además de todo esto hubo que cambiar las sábanas
pues el ruedo de encajes que las adornaba llegaba al piso y
también se había ensuciado. Esa mañana fue un desastre
emocional para Pedrito, quien esperaba otra reacción de parte
de su tía.
Tuvieron que abrir todas las ventanas y puertas que daban
al patio. El olor había penetrado el aire y tornaba difícil el ejercicio
de la respiración, hasta que el niño terminó de limpiarlo
todo sustituyendo con olor a pinol, el olor nauseabundo que
hacía pocos minutos impregnaba el aire que se respiraba en la
habitación. Pedrito quedó extenuado.
Doña Rosario contemplaba en silencio con los ojos medio
abiertos y miradas que reflejan innumerables preguntas. No había
podido ser ajena a todo lo sucedido en la habitación. Le extrañó
enormemente la forma despiadada en que sus hijas habían
tratado al que ella consideraba su angelito, al niño que Dios
había enviado para darle una mano en medio de su enfermedad.
Por más que hubiera querido, sin embargo, le era imposible
poder ayudar a Pedrito, de quien ella se sentía inmensamente
agradecida por todo el tiempo que el muchacho había dedicado
a servirle. Su cuerpo estaba pegado a la cama y eso la hacía

Cubeta=bucket, pail

El ruedo de encajes [lace] que las adornaba=lace border which trimmed the bed

La forma despiadada=Ruthless, pitiless, heartless, merciless

Colgado en [los alambres de tender la ropa]=clothes line

Olor a pinol=pine scent disinfectant

MI AMIGO EL FRAMBOYÁN .145.
preguntarse cada vez más qué sería de ella con el rosario de problemas
que arrastraba sin la ayuda del niño.
Había notado el abandono emocional de su marido y de
sus hijas, quienes de vez en cuando se asomaban a la puerta,
como para calmar la culpa anidada en la conciencia, y le preguntaban
cómo se sentía. El dolor se hacía más fuerte cuando
entraban a la habitación con un pedazo de trapo cubriéndose
las narices para rechazar, sin siquiera disimular, el mal olor que
muchas veces se paseaba insistentemente en la habitación de la
doña. De todas maneras, pensaba la doña, para ella la actitud
de las hijas hacia Pedrito era una imperdonable ingratitud.
Esa mañana accidentada, Pedrito sintió que el mundo se le
venía encima. Nadie lo excusó. Nadie se lamentó por el accidente.
Nadie le ofreció ayuda para limpiar. Lo trataron como a todo
un verdadero extraño, como a un empleado al cual le pagaban
dándole comida y cama y dejándolo jugar de vez en cuando en
el patio, como quien dice, en su hora de descanso.
Más que nunca deseaba ver a su mamá. Aunque interiormente
se sentía abandonado por su familia de la capital, no podía
olvidar el amor que siempre le había mostrado su mamá. En
su mente aparecieron los recuerdos de ese caluroso día en que
pidió a gritos venir a La Romana con sus tías. ¡Cuánto deseaba
darle marcha atrás al tiempo! No podía entender lo que le sucedía
y cuando podía, se iba al fondo del patio y allí derramaba algunas
lágrimas a escondidas detrás del árbol que fue testigo de sus sufrimientos
y del sentido de abandono que le invadía en la casa de su
tía Rosario. Su amigo Flambo era el único que lo entendía, el único
que lo escuchaba y con la única compañía que no sentía el
acoso egoísta que caracterizaba la relación con la familia. Se sentía
como si todos quisieran sacarle la última gota de fuerza que le
quedaba para que la dedicara al cuidado de su tía.

Con el rosario [string] de problemas que arrastraban [drag, pull] sin la ayuda del nino

Para calmar la culpa anidada [buried in, nested in] en la conciencia

Sentia el acoso [pressure] egoista que caracterizaba la relacion con la familia

.146. JUAN B. GUERRERO A.
Al otro día, como si hubiera despertado de una pesadilla y
sin esperarlo, Margó llegó de súbito a la habitación y sin poder
esconder la vergüenza detrás de su hermoso rostro, le dijo:
—¡Pedrito!.. Esta tarde vamos a salir.
—¿A dónde vamos?
—¿Quién va a atender a mi tía?
—¡No te preocupes! Mirta se quedará con ella.
Llegada la hora salieron ambos caminando hacia el centro
del pueblo. Los últimos meses el niño estaba tan poco acostumbrado
a salir de la casa, que no reconocía ni siquiera el barrio
donde vivía, se le había olvidado todo lo que rodeaba la casa de
la familia. Lo habían mantenido encerrado compartiendo la dolorosa
enfermedad de su tía. Las calles y todo alrededor le parecían
desconocidas. Con el encerramiento, no se acordaba las
últimas veces que había salido a dar un paseo. No estaba consciente
de si había un parque donde jugara con su patineta. Se
había mantenido encerrado en la casa de sus parientes por más
de un año y la única ruta a la que se había acostumbrado era la
que iba del patio al baño y a la habitación de la doña, su tía
Rosario.
Después de caminar varias cuadras esa tarde, llegaron a una
tienda de ropa y zapato. Sin él haber pedido nunca nada le compraron
pantalones, camisas, ropa interior, y hasta unos zapatos
de color marrón, estilo mocasines, que para que le duraran un
buen tiempo, se lo compraron un número más grande. Y además
le compraron zapatos tenis, pantalones kaki y un par de
camisa azul. Claro, Pedrito no podía entender lo que estaba pasando.
Y se arriesgó a preguntarle a su tía para quién era la ropa…
—¡Pedrito! —Le contestó Margó, toda esa ropa es tuya.
Pero además, mañana tenemos que levantarnos temprano. Porque
te tengo otra sorpresa, pero no te olvides, que debes bañarte



MI AMIGO EL FRAMBOYÁN .147.
y cambiarte bien temprano. Además, puedes ponerte esta ropa
nueva.
—¿Y a mi tía, quién la cuidará? —Expresó amorosamente el
niño.
—No te preocupes, ya yo arreglé eso con Carmita.
Regresaron a la casa y Pedrito estaba tan contento que llevó
los paquetes de ropa a la habitación de su tía y empezó a decirle
todo lo que le había comprado Margó. Le enseñó uno por uno
de todo lo que había en las fundas.
Se midió cada cosa preguntándole a su tía cómo le quedaba.
Su tía, en el estado de postración en que se encontraba, no
podía disfrutar con él el momento de tanta alegría que estaba
viviendo. A los ojos de doña Rosario, hacía mucho que no veía
brotar una sonrisa de los labios del sobrino. Ese día estaba verdaderamente
feliz. Esa noche Pedrito se acostó, después de preparar
todo lo relacionado con las medicinas y el descanso de
doña Rosario, más temprano que las noches anteriores. De tanta
emoción se le hizo difícil conciliar el sueño. Finalmente lo logró,
no sin despertarse súbitamente creyendo que oía las voces de su
tía llamándolo.
Al otro día, temprano en la mañana como habían acordado
Margó llamó a Pedrito y le comunicó que iban a salir después
del desayuno.
El reloj no había bien marcado las ocho de la mañana cuando
la tía Margó agarró firmemente las manos del niño y comunicándole
a Mirta que se iban, salieron con rumbo desconocido
para él. Para sorpresa del niño entraron en un colegio y sin siquiera
consultar con Pedrito lo inscribieron para que empezara
a tomar las clases al otro día.
En el local del colegio entraron a un salón donde vendían
uniformes. Le midieron uno al niño. Lo pagaron y pasaron a

Brotar una sonrisa=break out

Le medieron uno al niño=measure

Medir palabras=choose your words carefully;

Todo lo que habia en las fundas=bags

Al otro dia=the following day

En el local [premises] del colegio entraron a un salon [room, hall] donde vendian uniformes

.148. JUAN B. GUERRERO A.
otro salón donde se podía comprar todo los materiales didácticos
para las clases: mascotas, lápices, libros y todo lo necesario
para que el muchacho no tuviera excusas para faltar al colegio.
Le compraron absolutamente todo lo necesario, hasta un bulto
para cargar todas sus cosas. Después de varias horas de hablar
con el director y las maestras se retiraron y caminaron rumbo a
la casa. Todos en el colegio se despidieron con un ‘hasta mañana
Pedrito’.
Habían pasado dos años y finalmente el niño iniciaba su
vida formal de estudiante, esa era una promesa que le habían
hecho a su mamá en la capital: “Nosotras nos encargaremos de
inscribirlo en un colegio en la Romana”, habían prometido a
doña Altagracia. Fue solo después de transcurrido ese largo período,
dos años, cuando Pedrito vio cumplida esa promesa.
No era para menos, Pedrito estaba tan alegre que esa noche
no pudo dormir. Era como su hubiera vuelto a la vida.
Finalmente el agotamiento le hizo conciliar el sueño hacia las
horas de la madrugada. Y así, bien temprano al romper el alba
como le había dicho su tía Margó, se asomó una voz queriendo
despertarlo. Era la voz de su tía Margó que trataba de que
Pedrito se levantara para empezar el primer día de la promesa
hecha a su mamá,
—¡Pedrito! ¡Pedrito, despierta que te voy a llevar al colegio!
—Las clases empiezan a las ocho de la mañana en punto,
así que levántate.
—Tienes que ponerte el uniforme: los pantalones Kaki, la
camisa azul y los zapatos tenis.
—Recuérdate que debes poner los cuadernos y los libros
en el bulto que compramos ayer. —Le recalcaba su tía.
Luego de despertarse, salió de la cama a toda carrera. Se
fue al baño y se duchó. Se vistió y se fue a desayunar. Luego se

Materiales para las clases: mascotas [pet, but what does it mean here??]

No era para menos=no wonder, not without reason, not surprisingly

Le recalcaba su tia=stress, emphasize

Salio de la cama a toda Carrera=at (full) speed; hurriedly, in a rush

MI AMIGO EL FRAMBOYÁN .149.
dirigió a la habitación de su tía Rosario y con un beso se despidió
de ella pidiéndole la bendición, que recibía efusivamente de
doña Rosario. A las siete y cuarenta y cinco salieron para el colegio
él y su tía, quien esa mañana le estaba enseñando el camino
más corto para llegar al centro de estudios. Ella pretendía que
Pedrito aprendiera a irse solo la próxima vez.
Ese día Pedrito conoció a la maestra, doña Carlota, quien le
mostró al niño todo el amor y cuidado del mundo para hacerlo
sentir bienvenido. Desde el primer día tomó el tiempo para enseñarle
al niño las clases que había perdido por no haber podido
asistir a la escuela antes.
Tanto tiempo de atraso en la educación formal por parte
del niño forzaron a la maestra a tener que dedicar más tiempo
del usual para llevar a Pedrito a alcanzar el grupo de niños de su
clase. Ya la mayoría sabía leer y escribir al nivel esperado.
Ocho semanas habían pasado y la maestra estaba sorprendida
de que Pedrito ya hubiera podido alcanzar y aun sobrepasar
en lectura y aritmética a la mayoría de los miembros de su
clase. Se había memorizado todas las tablas de multiplicación
que le había asignado la maestra. Su entusiasmo era tal y la avidez
de su dedicación tan profunda que finalmente el niño se
puso por encima del nivel más avanzado que la mayoría de sus
compañeros de curso en todas las aéreas de estudio.